Guru del Sexo

Bondage para principiantes

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Todo en la vida es Sexo, excepto el Sexo que trata de poder y quién domina a quien.

Si tú y tu pareja han estado juntos por algún tiempo y se han dado cuenta que su vida sexual es… meh… o están llegando a la monotonía, o quizás tu chica (o tú) esta emocionada leyendo “50 sombras de Grey” y, claro, esta curiosa y deseosa de experimentar para reavivar esa llama que comienza a titubear; y si la idea de jugar rudo y dominar o ser dominado es algo que te llama la atención, quizás el Bondage sea lo tuyo. Bondage como su traducción lo indica, es someterse, ser esclavo de otro y acatar sus órdenes por rudas que sean con el fin que ambos obtengan placer sexual. Esta práctica es común en muchas parejas y grupos, la idea de ser amo y esclavo/sumiso puede ser excitante. Nos enfocaremos en las prácticas dominante y sumiso por consentimiento.

Ojo: Una creencia muy arraigada del mexicano, y del latinoamericano en general, es que el Bondage, la dominación y el sadomasoquismo (BDSM, de lo cual hablaremos más adelante) es lo mismo a una violación o al sexo sin consentimiento, no hay que confundirlos, en las relaciones BDSM siempre hay un consentimiento expreso por todas las partes, es decir, aunque este tipo de relaciones conllevan algo de violencia, dolor, sumisión/obediencia y/o rudeza, no significa que se fuerce a las personas a practicarlo o se obligue a alguien, como si ocurre en una violación y sexo sin consentimiento, que está de más decir que es una situación completamente desagradable, es ilegal y no existe relación alguna con el BDSM. NO es NO, no importa la situación.

En una relación siempre hay quien guste de ser dominado o ser dominante, desde quien busca llevar el ritmo del coito a su favor, quien ordena que y como hacer la relación, o hasta el punto que se llegan a las órdenes explícitas para que quede claro quien es el amo; lo cual es completamente normal. En menor o mayor medida, siempre hay un rol Activo/Dominante y Pasivo/Sumiso, por naturaleza, costumbre y prejuicio, la mujer, quién recibe del hombre su miembro, se tiene la idea de que su rol siempre es el de sumisión, pero en el juego del Bondage esto es tan relativo como la sexualidad misma, las mujeres también les excita ser dominatrices y hay hombres que prefieren ser los sumisos y acatar las órdenes de su ama.

Por ello es importante la comunicación, tanto en esta práctica como en cualquier otra, la comunicación es un excelente aliado. Hablen de sus fantasías por ridículas, penosas, raras y/o extremas que sean, también ten en cuenta que no todo lo que se ve en libros, televisión, cine o porno es real así que no esperen que el chico que entregue las pizzas resulte ser un Dios en la cama y les entregue una noche express de sexo desenfrenado… no… sean realistas, hay muchas fantasías que son viables y reales y que con un poco de comunicación se pueden lograr.

El Bondage tiene un amplio rango de actividades, la mayoría, aunque pueden provocar dolor y algunas heridas, son seguras, siempre y cuando sean cuidadosos y conozcan “el límite del juego”, los rangos de dolor pueden variar, desde cuanto pueden soportar pinchazos de agujas, que tan fuerte puedes atar a la pareja, cual es el limite de asfixia e incluso jugar con fuego tiene un rango de dolor y seguridad que si no hay comunicación clara causarían serios daños o incluso la muerte, para ello es necesario acordar una palabra clave. Si en algún punto de las prácticas alguno o ambos se sienten incómodos con las prácticas lo mejor es detenerlas, y no forzarlas.

Para elegir una palabra clave que indique en que momento detenerse cuando estés incómodo o te sientas mal, procura que no sea algo tan sencillo u obvio como “NO” o “ESPERA”, la idea es que sea algo que haga el juego de la resistencia más divertido, algo ligeramente complejo y que no sea común puede ayudar, pero tampoco que sea una palabra tan rebuscada que a la mera hora ni quien se acuerde y haya problemas.

Para principiantes en el mundo del Bondage deberás empezar por algo no tan dañino e inofensivo como:

1. Atame y hazme tuya

Esta es simple, consiste en que uno de los dos ate al otro, a la cama por ejemplo o simplemente atarle las manos a la espalda, e irlo desnudando poco a poco y estimular todos aquellas zonas erógenos, si en algún punto la persona atada se resiste a la estimulación, quien domine deberá apretar las muñecas de esta persona para detenerlo y que sepas que estás en control. Este juego puede continuar con algo de sexo oral y un poco de palabras sucias para empezar. Recuerda, tu tienes el control y podrás hacer con el/ella lo que desees, si tu pareja logra llegar al orgasmo te lo agradecerá de tal manera que no se resistirá a ser tu esclavo.

2. Yo estoy al mando.

Todas las prácticas del Bondage son control, ya sea tu hacia tu pareja o viceversa. Esto no necesariamente significa de manera física sino además que esté dispuesto a obedecer tus órdenes. En este ejemplo basta con poner a tu pareja un antifaz o una mascada en los ojos y darle una serie s de órdenes. Que siga tus órdenes ciegamente, sin cuestionarlas y sin resistencia. Puede ser desde un masaje de pies, cepillar tu cabello, lamer alguna parte de tu cuerpo o hasta que te de sexo oral. Pero eso si, las Órdenes deben ser CLARAS y FIRMES. No dudes.

3. Duele tan… rico.

Si quieres ir un poco más lejos, puedes experimentar con tu pareja localizar esas zonas erógenas que se activan con el dolor, no es necesario golpes u objetos raros, algo simple consiste desde pasar cubos de hielo, crema termogénica, plumas o hasta las uñas y dientes para generar en tu pareja una sensación que, en circunstancias ajenas podría ser doloroso, en este caso la excitación provocará un éxtasis sin igual. También se valen las nalgadas pero para principiantes simplemente usando las manos; látigos, tablas, fuetes u otros objetos dejémoslo para niveles más experimentados.

Como ves, iniciarse en el Bondage es sencillo, y no necesitarás comprar instrumentos especializados como esposas o látigos, etc., para atar se vale usar hasta un cinturón, encontrarás también en la red tutoriales de como hacer nudos sencillos con materiales económicos. Te sugerimos iniciar cubriendo los ojos de tu pareja y que obedezca tus órdenes. Nalguear puede ser divertido para ambas partes, quizás sea la práctica más común y ni siquiera habías notado que estabas adentrándote en este mundo sin saberlo, eso sí, nota siempre el cuerpo y gestos de tu pareja para no lastimarlo/la, Lo que nos lleva al siguiente punto: el cuidado posterior.

Si bien el Bondage es una técnica que implica dominación y hasta rudeza, es también una práctica que nos conecta psicológicamente mejor con la pareja, no querremos dañarla ni física ni emocionalmente. Por eso en el cuidado posterior es importante tomarse el tiempo necesario, para conversar y que sepa lo mucho que le importas y cuanto lo respetas como individuo, no importa si hace 5 minutos le decías cosas muy sucias, te besaba los pies y te deleitabas con su dolor. Hablen de lo que les gusto, lo que no, lo que quisieran cambiar a la próxima o lo que no quisieran volver a hacer. Reforzando así la comunicación tendrán un sinfín de oportunidades más para hacer, experimentar, mejora y, claro está, disfrutar.

Este ha sido un pequeñísimo acercamiento al mundo Bondage, ya que la experiencia de este es bastante amplia. Les contaremos más al respecto, y si tienen alguna duda no duden en consultar a los expertos.

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