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Cómo variar las posiciones sexuales tradicionales

Imagen: mylifemyidols.tumblr.com
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Podremos ser los más hábiles cuando tenemos relaciones sexuales, ya sea por honesta modestia o porque nuestras parejas nos lo han dicho. Qué orgullo saberlo, pero hablemos con la verdad, es imposible que siempre tengamos posiciones nuevas porque hasta el kamasutra tiene una última página.

En nosotros está variar esas posiciones tradicionales que, aunque nos hagan sentir el mejor de los placeres, no está demás darles un toque diferente para cambiar la rutina sexual. Puedes poner en práctica las siguientes recomendaciones para darle un cambio a tus noches de pasión.

Cambien el espacio

Relacionado al cambio de ambiente, el cambio de espacio también es un buen ejemplo para cambiar las posturas tradicionales. En la cocina aviéntense la “de perrito”; en la regadera, un “misionero” de pie; en la azotea un “piernas al hombro” con la emoción de estar al aire libre. Probar otros lugares que no sea su casa es recomendable para probar las posturas tradicionales pero en locaciones diferentes como un hotel de paso o el coche.

Groserías

El sentido que más se estimula con las groserías es, evidentemente, el oído, por lo que podrías decir algunas “malas palabras”. Considera que no sólo hay que decir vulgaridades al azar, sino que hay que saber colocarlas. El primer paso es estar en el punto más alto de la excitación, pon atención en sus gestos y su ritmo para que tengas una idea de qué decir y en qué tono.

Es necesario que comentes previamente con tu pareja si le gustan las groserías, porque tal vez no se sienta cómodo con eso y en vez de salir de la rutina, entrarán a un momento incómodo.

Iniciativa

Sea una pareja hombre-mujer, mujer-mujer u hombre-hombre, es natural que alguien tome la iniciativa y adopte un papel más agresivo; para cambiar el juego, te propongo que cambien estos roles. Si eres tú quien toma la iniciativa siempre, deja que tu pareja lo haga la próxima vez: que te diga lo que quiere hacer, cómo te quiere tratar, cómo te debes poner. Si por lo general esperas que tu pareja te diga cómo le gusta, desinhíbete y deja salir todo eso que has querido hacer o decir en mucho tiempo. El cambio de iniciativas también hace que la confianza crezca.

Juguetes sexuales

Crecer no significa que dejemos de jugar, dicen por ahí que sólo cambian los juegos. Los juguetes sexuales te hacen ver el sexo de manera diferente porque te das cuenta que no necesariamente necesitas de tu cuerpo para darle placer a tu pareja.

Si alguna vez te has preguntado cómo se verían tu pareja y tú teniendo sexo porque no hay un espejo cerca, puedes hacer uso del juguete que más morbo te cause, colocar a tu pareja en la posición tradicional y ahora sí, que comience la diversión mientras pasan momentos divertidos y excitantes. También puedes combinarlos: un rato el juguete y un rato tú; ¡placer garantizado!

Ambiente

El ambiente es importante porque puede definir la manera en que transcurra el momento. Recomiendo dos, pero puedes imaginar más, según lo que les guste a ustedes.

El primero es crear un ambiente romántico, ya sabes, algo como lo que ves en las películas románticas que incluyen velas, aromas dulces y algunas rosas para que la atmósfera se torne amorosa. La segunda opción es más aventurada: ¿qué tal una película porno que hayan elegido juntos? Véanla y coméntenla, poco a poco la temperatura subirá; seguro que esa introducción los dejará exhaustos, más todavía si lo mezclan con algunos tips anteriores como las groserías o los juguetes sexuales.

 

La rutina es uno de los enemigos de la relación, por este motivo haz un esfuerzo por cambiar esos aspectos que se repiten con frecuencia como las posiciones sexuales, pero dales una pizca de creatividad y verás el cambio en cada sesión de sexo.

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