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Fetichismo de pies y zapatos

Imagen: newedgedrive.com
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Las actividades o gustos sexuales no necesitan del coito para llegar al orgasmo, por lo que las filias, también conocidas como fetiches, ayudan a extender nuestro placer  con objetos o partes del cuerpo. Dos de ellos son la podofilia o el fetiche por los zapatos.

¿Nunca te has encontrado con alguien que siente mucho placer con la sensación de oler unos pies, besarlos, chuparlos y lamerlos? Tal vez tú no pienses igual o quizá sabes a la perfección de lo que estoy hablando, pero hacerlo es lo máximo para aquellas personas que su fetiche son los pies, es decir, viven la podofilia.

La podofilia es la excitación o deseo sexual por los pies de otras personas, sean o no sus parejas y suele ser más común en hombres que en mujeres, aunque en los últimos años ha crecido tanto que existen sitios web dedicados a esta práctica, en la que ni siquiera puede haber penetraciones o sexo oral, sólo footjob, es decir, un masaje con los pies o masturbar a la pareja con ellos.

Imagen: theworld-aroundus.com
Imagen: theworld-aroundus.com

Pero no sólo se trata de darle un buen faje a los pies de alguien, tiene su chiste y partes preferidas, como la curva de la planta, los tobillos, los dedos, las uñas, el empeine y a diferencia de lo que muchas personas puedan creer, no necesariamente tienen que estar limpios: así como a alguien le excitan unos pien bien cuidados, hay quien enloquece con el mal olor y la sudoración de los pies que está adorando.

Este fetiche intenta ser explicado de muchas maneras: se dice que es la primera parte del cuerpo que vemos cuando somos bebés e incluso lo chupamos, otra posibilidad es que nos da seguridad por ser la parte del cuerpo que nos sostiene o hay otra más limitada que dice que los pies tienen figura femenina (opción que excluiría a cualquier ser humano al que no le gusten las mujeres).

Imagen: lovethispic.com
Imagen: lovethispic.com

En cuanto al fetiche de zapatos hay dos variantes, la del calzado femenino y la del calzado masculino. Lo que concierne a la primera, está muy relacionada con los tacones, un símbolo por mucho tiempo de la feminidad y la sensualidad; a los zapatos masculinos es común que se les relaciones con el poder y fuerza que adquiere quien los usa.Ya sean zapatos masculinos o femeninos siempre hay una relación amo-esclavo en la que el adorador de los zapatos tiene un papel sumiso y quien los usa tiene el papel dominante; se hace prácticamente lo mismo que la podofilia, sólo que con zapatos.

Hay todo un ritual que envuelve este fetiche, ya que no es únicamente adorar los zapatos, sino que es importante la vestimenta del otro; cuando se trata de tacones altos, debe haber también ropa sexy, para los zapatos masculinos, se debe tener un traje de vestir; pantalón de mezclilla para las botas y sea cual sea el estilo, quien lo usa toma una actitud fuerte, relación amo-esclavo.

Cuando desconocemos algo, solemos criticarlo y juzgarlo, pero ¿qué sucedería si ampliamos nuestras posibilidades de placer? Tal vez no seas podólatra, pero piensa que los juegos en pareja siempre son una opción para salir de a rutina y si lo eres, disfruta de tu fetiche intensa y sanamente.

Imagen: fetishmensandiego.blogspot.com
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