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Sadismo

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Casi todos tenemos una filia que nos enloquece cuando estamos en la cama, no necesariamente tienen que estar presentes en todas nuestras relaciones sexuales para disfrutar de esa parte de la vida pero si nos dan el gusto, todo agarra un mejor sabor. Las filias son consideradas como la fuente de placer previo y durante nuestros encuentros sexuales, pueden ser situaciones, actividades, objetos o ciertas características del cuerpo de la pareja; son muy diversas, existen hasta las que no imaginamos.

En este artículo te hablaré de una de las más polémicas filias: el sadismo, esa que necesita dar dolor. Es la mitad del sadomasoquismo, pues esta, como su nombre lo dice “sado” se refiere al gusto por darlo y “masoquismo” al placer de recibirlo, con el objetivo de sufrir o hacer sufrir, en ocasiones no sólo físicamente, también mentalmente con ayuda de groserías, insultos  e incluso ruidos.

Algunas prácticas en el sadismo son leves y muy usuales ya que se tiene confianza en las relaciones de pareja, por ejemplo, dar nalgadas; sentir la piel de la otra o del otro, escuchar el sonido de la palmada y ver el tono rojo que adquiere esa parte, es una forma ligera de sadismo que gusta a algunas personas sin que necesariamente sepan que se trata de esta filia. Las groserías también son parte del sadismo, al humillar de manera verbal a la pareja mientras se tiene sexo; a la vez que ambas partes están de acuerdo, el juego se queda en la cama, sin que haya violencia de otro tipo fuera de ella.

Imagen: huffingtonpost.com
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Pero hay situaciones más subidas de tono, donde el dolor generado es mayor: poner pinzas para colgar la ropa a la pareja en los pezones, los genitales o cualquier otra parte del cuerpo, hacer quemaduras con cigarros prendidos, amarrar los genitales con cuerdas, pisarla con tacones de aguja, incluso dar toques eléctricos con las maquinitas, son algunas de las maneras para sentir placer.

El sadismo, fuera de la actividad sexual se considera una patología cuando la persona que provoca el dolor hace que la otra (también pueden ser animales) tenga un daño incurable o incluso muera. Personalidades públicas como el actor David Carradine murió asfixiado en 2009, el servidor público uruguayo Iván Heyn en 2011 también falleció y en 1997, Michael Hutchence, miembro de una banda de rock llamada The Inxs perdió la vida a causa del dolor sexual. Los tres casos se vieron involucrados con la hipoxifilia, el placer erótico por asfixiarse o perder el aire.

En las situaciones en que el dolor es extremo y ya no tiene relación con el placer sexual, el trasfondo psicológico por lo general involucra infancias difíciles en las que el dolor es sinónimo de amor: “te pego porque te quiero”. En la niñez se vive ese dolor sin poder hacer nada, pero al alcanzar la edad adulta ya hay suficientes herramientas para desarrollarlo; es así que el sadismo se vuelve un problema.

Imagen: cached.newslookup.com
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Cuando estas prácticas son consensuadas, disfrutables para quienes las practican y que no salen de la intimidad de las relaciones sexuales, pueden vivirse sin problemas, hasta donde los involucrados quieran, siempre respetando su decisión y el inapelable NO.

Y ahora que hablamos de filias, ¿cuál es la tuya?

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