Teatro

Reseña de La última sesión de Freud, en la develación de placa por sus 100 representaciones.

Ultima sesión de freud

 

 

La última sesión de Freud, una pieza de ficción con magnificencia filosófica que conmueve y hace reflexionar más que cualquier crónica. El montaje es la traducción de The question of God, que recrea una entrevista imaginaria entre Sigmund Freud y C.S. Lewis, 20 días antes de la muerte del primero, en su consultorio de Londres tras el auto-exilio de Viena por la persecución Nazi. Ahí, el mismo día que Inglaterra declaró la guerra a Hitler en 1939, aparece un Dr. Steples Lewis para debatir sobre un ensayo que ha escrito tras su conversión al cristianismo, llamando poderosamente la atención de Freud.

Con el planteamiento citado como pretexto, Armand M. Nicholi (extraordinariamente traducido por Andrés Roemer) nos lleva a cuestionarnos a Dios, la moral, el amor, la familia y las relaciones humanas en general. Es importante destacar que el autor se basó en fuentes públicas y accesos privados a documentos de ambos personajes, porque ha dictado cátedra en Harvard de filosofía comparada entre ambos. Esto hace que sea una obra de significativa aportación, incluso para quienes en algún momento los hemos estudiado.

Ultima sesión de freud
Dario T. Pie y Sergio Kleiner

Las adaptaciones teatrales fuertes comienzan por un buen texto, esta además cuenta con un extraordinario argumento, ya que en el siglo XX ningún vocero del ateísmo fue tan álgido como Sigmund Freud y tampoco hubo un creyente que defendiera su postura como Staples Lewis, al haber hecho de su fe una elección madura y consciente. Así en la obra se mencionan argumentos paralelos y contundentes en posiciones opuestas.

En la puesta en escena dirigida por José Caballero, un Freud en el ocaso de su vida, magistralmente interpretado por Sergio Klainer, espera a Darío T. Pie convertido en C.S. Lewis para hablar de la existencia de Dios, de sexualidad, eutanasia, la muerte y al hacerlo, cruzan la frontera de la empatía y conexión humana, al hablar en primera persona e irremediablemente, “caer en el diván” en un ejercicio de emoción, expresividad y ante todo, honestidad.

Klainer y T.Pie nos llevan al estudio de Freud, y ahí, como testigos nos muestran incógnitas que nos hacemos todo el tiempo como humanidad. Es claro el extraordinario trabajo de la dirección, porque ambos personajes fluyen con naturalidad, se encuentran en todo momento bajo la piel de ambos pensadores. No hay mayor deleite para el espectador que observar actores brillantes interpretando mentes brillantes. Ambos histriones encontraron las formas y fondos, incluso, nos dejan ver que las personas inteligentes, tienen sentido del humor, ¡sus personajes lo demuestran!, replanteando en nuestro imaginario la concepción de ambos.

Esta imperdible obra de teatro, cumplió 100 representaciones, tras recibir en 2015, el premio a Mejor obra en los premios ATP y está a punto de concluir su segunda temporada en el Centro Cultural Helénico.

Otro galardonado por sus 60 años de carrera actoral fue Sergio Klainer quien se llevó el domingo pasado las palmas de oro. Reconocimientos para  Al agradecer el reconocimiento, expresó: “Gracias por haberme permitido estar en esta joya dramática de la literatura universal. Gracias por este reconocimiento y a todos, a cada uno de ustedes, porque gracias a ustedes espectadores nuestro trabajo y el teatro tienen una razón de ser. Que Dios los bendiga, aunque sea un mal hábito, dice Freud”.

La develación de la placa estuvo a cargo de Ludwika Paleta y Osvaldo Benavides, este último, dijo en su discurso, dirigiéndose a los actores: –“Gracias a ustedes por hacerme revivir aquello que alguna vez de niño viví cuando fui al teatro y me dieron ganas de actuar. Al verlos esta noche hacer su trabajo, me hizo volver a sentir ganas de subirme a un escenario”- , les agradeció profundamente su entrega en el escenario, al igual que su compañera.

Por su parte, el equipo de Ortiz de Pinedo Producciones, agradecieron a los histriones, a su equipo (y con justa razón, pues también destaca la escenografía, caracterización, audio y un sinfín de elementos notables), al personal del Centro Cultural Helénico y sobre todo, al público que ha mantenido el teatro lleno durante dos temporadas, acontecimiento notable en nuestro país.

Placa 100 Freud
Placa conmemorativa por las 100 representaciones.

Finalmente, Jorge Ortiz de Pinedo habló de la agudeza mental de ambos actores e hizo una afirmación con la que críticos, periodistas, espectadores y espero que ustedes, queridos lectores, coincidan tras verla: -Esta es una obra que nos emociona a creyentes, ateos, cristianos, judíos y krishnas- en esto coincidimos, es simplemente para humanos, porque las interrogantes que plantea nos conciernen a todos.

Así que disfrútenla en su último fin de semana; aunque en lo personal, espero que tengan una tercera temporada cumpliendo el objetivo de una pieza artística: conmovernos, emocionarnos, hacerlos soñar, imaginar y reflexionar.

¡Felicidades a todos!

Dónde: Centro cultural Helénico. Av. Revolución 1500, Col. Campestre, CDMX.

Cuándo: Viernes (19:00 y 21:00), sábado (18:00 y 20:30) y domingo (17:00 y 19:00).

Costo: desde $176 hasta $495

Últimas funciones del 15 al 17 de abril de 2016.

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